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Baby Etchecopar: “Santiago Maldonado es un delincuente e hijo de p...”

Siempre polémico, el conductor Baby Etchecopar opinó sobre la desaparición de Santiago Maldonado, el joven de 27 años que fue visto por última vez luego de que Gendarmería Nacional desalojara una protesta mapuche, y consideró que “es un delincuente” y un “hijo de puta“.
El conductor criticó duramente al joven desaparecido y a Julio López: “No boludiemos con que son víctimas”.


“No se juzga a estos delincuentes hijos de puta, que no son ni mapuche, son delincuentes comunes que están armando quilombo político. No se los juzga por los delitos que han cometido, se robaron ganado, prendieron fuego casas, estancias, y ahora están todos como si el mapuche hubiese sido una victima de los derechos humanos, cuando son terribles hijos de puta“, disparó Etchecopar en su programa radial.

El conductor fue más allá y dio por válida la hipótesis que asegura que Maldonado pudo haber sido apuñalado: “Con el tema de buscar al que se perdió, no hacemos justicia con los que entraron con él. Fueron a afanar y lo cagaron a apuñaladas a uno, si vos no querés que te maten, no te metas en la propiedad privada“.

“El cántico popular dice “hay que encontrar a Maldonado”, pero primero hay que buscar a los socios delincuentes de Maldonado, porque él era socio de los delincuentes que usurpan campos y casas con la gente adentro. Primero vamos por ellos y después por Maldonado, no son victimas, son delincuentes“, sentenció duramente para luego preguntarse: “¿Si es artesano, qué carajo esta haciendo tomando campos?“.

Además, consideró que Jorge Julio López, otro desaparecido durante la democracia, “era un buchón de la cana”.  “Jugaba a dos puntas. No se sabe si lo mataron ellos o los otros. No boludiemos con que son víctimas y, porque van a declarar, desaparecen. Están más sucios que las papas. Si estás en tu casa te vas a morir en tu casa, no vas a desaparecer”, concluyó.


MÁS SOBRE EL CASO MALDONADO
RECHAZO DE PADRES AL USO POLÍTICO
“No sé para qué nos pregunta, si cuando le decimos lo que pensamos se enoja.”. El que hablaba era es un alumno de diez años del colegio Lenguas Vivas cuando le contaba , al contarle a su padre cómo había sido la clase en la que la maestra de matemática dedicó a Santiago Maldonado. La docente les habló de una desaparición forzada, de la Gendarmería y volvió a preguntarles qué opinaban. Como las respuestas no eran las buscadas, contó el chico, se disgustó con los estudiantes. Y sólo dejó hablar a los que opinaban como ella.

Estas situaciones se repitieron ayer en las aulas de todo el país y desataron un fuerte rechazo por parte de los padres, la comunidad educativa y buena parte del espectro político. Fue como consecuencia de la aplicación de un instructivo de enseñanza que impulsó la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera).

El Ministerio de Educación denunció que no son contenidos consensuados ni aprobados, que dan como hechos comprobados hipótesis que se están investigado. También señaló que se está haciendo un uso partidario de un tema de actualidad dentro del aula. “El cuadernillo dice que se lo llevó la Gendarmería y eso no está comprobado. Utilizan un tema delicado para hacer política dentro de las escuelas”, dijo el ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro. Y anunció que podría haber sanciones para los docentes que “se salgan de los marcos”

El rechazo fue inmediato. Ayer, con el hashtag #ConMisHijosNo, miles de padres repudiaron la campaña de Ctera. De hecho, ése fue el trending topic (el tema más comentado) del día en Twitter. Por la tarde, se abrió una petición en la plataforma Change.org para que se impida la enseñanza de contenidos en las aulas y cosechó miles de adhesiones entre padres y maestros. Incluso muchos docentes se sumaron a la iniciativa.

LA NACION consultó a distintos especialistas en educación que advirtieron que el abordaje del caso Maldonado que promociona Ctera se hace desde una versión sesgada y parcial, que no estimula el pensamiento crítico.

El propio Finocchiaro habló al respecto: “Los docentes deben enseñar a pensar críticamente, pero no les pueden decir a los alumnos qué pensar. En el plano pedagógico, los docentes pueden tocar temas de actualidad dentro de los marcos pedagógicos de la dirección, lo pueden hacer y tienen plena libertad de opinión. Pero si un docente se sale de esos marcos, la directora o supervisora tiene las herramientas necesarias para sancionar esto. El caso Maldonado tiene que ser tratado con toda la responsabilidad porque es muy delicado”, agregó.

“El análisis de la realidad está en los diseños curriculares. Pero la forma de abordarlo debe respetar la edad y los intereses de los alumnos y debe generar una propuesta abierta y pluralista. El Estado debe salvaguardar la enseñanza crítica, no dogmática en las escuelas. El colegio debe ser un ámbito libre de dogmas, tanto religiosos como partidarios. Esta propuesta plantea una postura sesgada y no ofrece diversidad de fuentes, sino una sola línea de pensamiento. Además, es inconsulta”, dijo el pedagogo y ex ministro de Educación porteño Mariano Narodowski.

“El caso está instalado socialmente. La realidad es parte de la currícula. Eso no es un problema, al contrario. Si se habla del Mundial y de otros temas, cómo no se va a hablar del caso Maldonado, sobre el que se habla en casi todos los hogares. Lo que no debería hacerse es un aprovechamiento político partidario del tema”, apunta Silvia Bacher, autora del libro Periodismo para pensar la educación.

Algunos docentes se sintieron desconcertados sobre qué debían hacer ante las presiones del gremio. “El ministro Finocchiaro agrede a los docentes y asusta a las familias diciendo que queremos hacer proselitismo. Debería conocer que es una preocupación constante de Ctera la lucha de los derechos humanos y además que lea la currícula sobre los derechos y deberes de docentes, ahí dice que tenemos la obligación de hacerlo. Acá no hay adoctrinamiento”, dijo a LA NACION Mariano Denegris, secretario de prensa de UTE-Ctera.

Los manuales que difundió el gremio incluyen orientación didáctica para los tres niveles: inicial, primario y secundario. Para cada uno se elaboró una guía para introducir contenidos. En todos los materiales se da por hecho que Maldonado es víctima de una desaparición forzada, a manos de la Gendarmería, algo que la Justicia aún no ha podido determinar. También se citan fuentes periodísticas y didácticas alineadas con esta hipótesis. Y no abre el espectro a otras líneas de investigación.

Ayer, en las redes circulaban fragmentos del Estatuto Docente y del Diseño Curricular para la Escuela Primaria del gobierno porteño en los que se insta a los maestros a “promover el análisis crítico y la participación creativa de los alumnos en los problemas de la comunidad”. Apunta que se seleccionarán temas de actualidad. “No se trata de talleres sobre problemáticas generales, sino sobre casos específicos o susceptibles de ser analizados desde las ideas básicas propuestas”. Los talleres incluirán el análisis crítico de los medios, señala el material. También, entre los deberes y derechos de los docentes figura sustentar y educar a los alumnos en principios democráticos, inculcándoles el respeto por los derechos humanos y el sentido de la justicia y se destaca que debe hacerse “en absoluta prescindencia partidaria y religiosa”.

fuente LA NACION

Caso Maldonado: los líderes mapuches afirman que se puede entrar al “terreno sagrado”
Cushamen en la lengua mapuche significa “soledad” o “lugar desértico”, y tal vez no exista mejor palabra para describir este pueblo de 750 habitantes rodeado de sierras y mesetas inmensas. Allí, donde el viento no deja de soplar, vive una de las comunidades mapuches más importantes de la Argentina y son los propios loncos (o caciques) quienes afirman que nada tienen que ver con el grupo que lidera Facundo Jones Huala: “Ellos no nos representan, no sabemos quienes son y no luchan por lo que nosotros luchamos”.

Están enojados. Se les nota en la mirada y en las marcas de la piel cuando fruncen el ceño y la cara se le tajea por el paso de los años. Genaro Nahuelquir (66) y Rudecindo Calfupán (80) son los líderes de este comunidad y quieren despegarse del grupo de Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), que mantiene una toma de tierras a 80 km de donde están ellos.

Los caciques no suelen hablar con los medios, pero ahora tienen la necesidad de hacerlo: “No tenemos nada que ver con ellos, aparte no son de acá, de nuestra comunidad, no sé de dónde llegaron, pero lo hicieron y se instalaron allí”, dicen, rodeados por otros vecinos mapuches que se sumaron a la charla con Clarín.

Todos conocen del caso por lo que ven en la tele y escuchan en las radios, los diarios no llegan al pueblo. La entrevista, al calor de una salamandra con leña y entre rondas de mates, se pone seria cuando se menciona a Maldonado: “Queremos que aparezca, por supuesto. Pero no lo conocemos, no sabemos quién es”.

Se sorprenden cuando se enteran que la fiscal reveló en un informe que aunque estaban cerca de seguir una pista clave con los perros, los miembros de la comunidad impidieron que se concluyera el operativo porque ingresaban a un “espacio sagrado”: “El territorio sagrado existe en la comunidad mapuche, pero no está prohibido el ingreso para nadie. Eso es una locura, cualquiera puede entrar”.

El rastrillaje, explica el informe elevado al Ministerio de Seguridad para ser enviado a la ONU, fue suspendido “ante la férrea oposición de la comunidad mapuche que alegó que permitir el paso de los perros hacia la otra orilla del río Chubut violentaba un espacio sagrado”. Y agregó que la pericia se vio frustrada. “La medida de proseguir desde una orilla hacia la otra, que está enfrente, hubiera posibilitado confirmar o descartar que efectivamente Santiago haya cruzado ese cuerpo de agua”, subraya.

El territorio sagrado es un lugar donde se realizan ceremonias para pedir por salud y bienestar para la población, cuentan: “Nada que ocultar”, agrega Rudecindo y completa: “Esta situación nos tiene muy mal a todos, porque hay muchos que confunden y creen que ellos son todos los mapuches y debemos aclarar que son un grupo reducido que eligió la violencia cuando nuestra regla primordial es resolver los problemas con diálogo y paz”.

Por eso entre todos ejemplifican con un caso ocurrido hace dos años con unas tierras que pertenecían al mapuche Joaquín Cayo: “Un día le llegó una carta documento de un abogado de Comodoro Rivadavia que le pedía el terreno. Juntamos plata entre todos y pagamos nuestro abogado. Ahora si bien el problema no se solucionó, Cayú vive allí y nadie lo sacará. Nosotros lo defendimos entre todos, en comunidad, y nadie nos vino a ayudar”, dice Genaro.

La palabra de los loncos es casi sagrada. Lo que ellos dicen se respeta, por eso les llama la atención que nadie del RAM los haya visitado nunca: “Puede ser que tengan razón en su reclamo, no lo entendemos bien, pero como lo hacen no es la manera”.

fuente CLARIN